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Terra
La Coctelera

Operópatas de todos los países...¡uníos¡

Temas de ópera,música y anexos varios.

19 Julio 2011

"Las Bodas de Figaro" de Mozart con la Compañía de Ópera de Morelos.

lunes 18 de julio de 2011

MOZART EN CUERNAVACA, MORELOS.

LAS BODAS DE FÍGARO, ELENCO REDONDO.

Cuando uno sale contento y satisfecho de una función de ópera luego de viajar por autobús a la ciudad de Cuernavaca por carretera con esa sola finalidad llegamos a preguntarnos a que se debe que así haya acontecido. Y eso venia pensando otra vez en el viaje de regreso para escribir esta nota que de noticia de ello. No fue definitivamente la grandeza y espectacularidad de la producción, ni la escenografía apabullante, ni el vestuario ostentoso o aparatoso que nunca acabamos de ver, ni los mil y un recursos empleados en tramoya, iluminación, efectos especiales, utileria, recursos tecnológicos o eso que ostentosamente nos sorprenda o apantalle. No fue nada de eso. Ya laescasez de los recursos para la cultura es sintomática y la pobreza priva hasta en las casas más decentes. Aquí fueron otros los factores de la satisfacción. Hubo música, canto, pasión. Entrega y entusiasmo. Gusto. Trabajo bien realizado. Oímos a Mozart.
Es la música extraordinariamente bella, de una riqueza contundente, de una inspiración sorprendente, la que nos sigue hechizando. Unida a unLibretto muy bien estructurado por el talentoso abate Lorenzo Da Ponte, donde se nos narra la historia de los amores de Figaro y Susana, cuya boda se efectúa en esta obra, el tedio que ya corroe el matrimonios de los Condes Almaviva, cuyo fuego se ha apagado, los añejos y olvidados amores de los viejos Marcellina y Bartollo, y los encendidos y voluptuosos de Cherubino y Barbarina, bañados por la frescura de esa música insuperable del genio de Salzburgo. Son todos estos apasionados personajes que narran con sus actitudes todas las facetas del deseo erótico donde Cupido sale a retozar y a lanzar flechas y dardos envenenados de todos contra todos. Esta commedia per musica in quattro atti o dramma giocoso requiere absoluta veracidad en los personajes y la capacidad de divertir y mantener atento al público durante cerca de tres horas de acción dramática continua.
El responsable musical, bajo cuya dirección concertadora se alinearon todas las fuerzas, lo fue el excelente músico Carlos García Ruíz de quien no nos cansaremos de elogiar por su capacidad de dar vida a cada partitura que se le encomienda con un talento notable y digno de todo encomio. La Orquesta de la Compañía de Ópera de Morelos compuesto de excelentes músicos sonó con una calidad notable a la que no siempre estamos acostumbrados. La mano magistral del maestro García Ruíz, con magia y sabiduría, instinto y rigor , llevando con mano segura a ejecutantes, coro, solistas, por los intrincados laberintos de una música deliciosa pero compleja y plenamente estructurada. La respuesta de los cantantes, afortunada mezcla de experimentados veteranos
con jóvenes valores que inician una prometedora carrera dio un muy buen resultado.
Rosendo Flores en el rol protagónico de FÍGARO dota de vida a ese personaje que desde que aparece en el escenario no deja de cantar llevando el peso central de toda la trama.
Su prometida esposa SUSANA lo cantó de manera deliciosa la soprano Elisa Ávalos dueña de una voz ligera de soprano de exquisita musicalidad. La CONDESA de Verónica Murúa aunó a la belleza de su timbre oscuro a la propia de mujer dotando de nobleza y elegante dignidad a esa cosquilleante Rosina del pasado convertida en una mujer abandonada y humillada que no obstante recupera su amor aparentemente perdido. El CONDE Almaviva, hastiado de la rutina conyugal y deseoso de nuevas aventuras lo cantó el Director de la Compañía el barítono Jesús Suaste experto y veterano en estos roles tan demandantes y difíciles de su cuerda. MARCELLINA tuvo en la gran María Luisa Taméz, una de nuestras glorias nacionales, quien ha ido ampliando su repertorio con otros roles apropiados a su tesitura actual de mezzo-contralto. BARTOLO lo encarnó otro veterano músico. director y cantante, uno de los más notables en todos los terrenos de la música, el maestro Rufino Montero, quien al final recibió un reconocimiento por su larga trayectoria en el medio. CHERUBINO, el Don Giovanni adolescente, lo actuó la experimentada mezzo Encarnación Vázquez como lo ha hecho durante muchos años en los teatros del mundo. ANTONIO, divertidísimo personaje lleno de gracia e ingenio lo hizo el barítono Marco Antonio Talavera. BARBARINA Yolanda Molina, nacida en Cuernavaca y guapa soprano lasallista. BASILIO y DON CURZIO, simpáticos roles comprimarios que requieren gracia y simpatía, los canto muy bien el tenor Héctor Arizmendi. Buena labor tuvieron los miembros del coro del Centro Morelense de las Artes, dirigidos por el maestro Christian Gohmer. La producción ejecutiva estuvo a cargo de Marivés Villalobos.

Es digno de aplauso y elogio el trabajo que vienen realizando los colaboradores de este Instituto de Cultura y Compañía de Ópera de Morelos que está logrando que a los amantes del género residentes en la capital del país nos de gusto y placer viajar a disfrutar de este espectáculo que tanto queremos. Todo nuestro apoyo incondicional y sincera gratitud.

México D.F. 18 de julio de 2011.


Tags: musica, opera

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11 Julio 2011

¡LLEGÓ EL DÍA¡: JAVIER CAMARENA.

lunes 11 de julio de 2011

Javier Camarena o los diferentes tipos de ¡Bravo¡




La cálida y melodiosa voz del tenor Javier Camarena, tenor lírico ligero mexicano que ya es un triunfador en grandes teatros europeos, tiene la capacidad energética y el poder de rayo láser de suscitar en el oyente, a la par que el placer y el gozo del fenómeno acústico, el grito casi orgásmico de damas y caballeros de ¡Bravo¡. Fue esa palabra gozosa y armoniosa, estridente y malévola, susurrada con timidez o expelida con furia y pedantería por algunos exhibicionistas que quisieran decirnos óiganme que aquí estoy, la que más prevaleció en el marmóreo recinto del teatro de Bellas Artes esta tarde dominguero que congregó a un público entusiasta que llego a escuchar al nuevo prodigio vocal. La voz de que había cantado un tenor su alumno en el Homenaje a Francisco Araiza corrió como reguero de pólvora en las redes sociales y muchos quisieron oírlo, escucharlo, disfrutarlo, conocerlo. Y no salieron decepcionados. Todo lo contrario. Pocas hemos visto coincidir con tanta unanimidad a un público tan variopinto y diferente como este dominguero que incluía a muchos jóvenes a la par que los aficionados y críticos de siempre.

Emocionados y llorosos, llanto de alegría y sentimiento positivo, comentaban encantados sobre la voz que habían escuchado. Una muchachita adolescente acompañada de su mamá platicaba que no había podido contener el llanto. Una pareja sesentona tomada de la mano como cuando se hicieron novios se mostraban satisfechos y contentos y no querían que el canto hubiese terminado.
Observador del evento que tantos ¡Bravos¡ este villamelón cronista había suscitado trataba de desentrañar el porque del misterio que acababa de presenciar y sacar algunas conclusiones.
Apostar por alguna en particular o aventurarse a teorizar este fenómeno de catarsis colectiva placentera tendría tal vez una sola explicación: Javier Camarena cantó totalmente entregado a su arte sin respingos no disimulos. Canto, como decían los cursis de antaño, con el alma, con el corazón, con las vísceras. Era tanta esa entrega amorosa al canto que las vibraciones energéticas que salían de su ser contagiaron al público. Un programa de canción italiana de la Antología, aunada a algunas otras de autores de ópera Belcantista como la trilogía ejemplar de Bellini, Donizetti y Rossini, junto a algunos títulos más de arias y romanzas de zarzuela y una selección de canción romántica mexicana bien dosificado lograron llevar, transportar al auditorio al territorio del placer. Las características de esa voz pletórica de matices, plena de colorido idealizado, que lo mismo transita del más tenue y delicado matiz al más estruendoso y sonoro, esta dotado del don mágico de conmover. Poseedor de una técnica rigurosa totalmente dominada, de una manera elegante y precisa de adornar, de improvisar, de una simpatía y un carisma admirables, de una sencillez y trato amable, de comunicación con la gente, el éxito del tenor, muy bien acompañado del pianista cubano-mexicano Ángel Rodriguez, perfectamente acoplado, inspirado y feliz mancuerna del cantante, lograron que este Recital quedará en la memoria de quienes nos unimos a gritar ¡Bravo¡ apoyando la voz baritonal dejándola salir plena del plexo solar.

Tags: musica, opera

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8 Julio 2011

Homenaje de Bellas Artes al tenor Francisco Araiza.

Apoteósico aplauso interminable: Araiza conmovió.


Quedo claro que el tenor mexicano Francisco Araiza es indiscutiblemente la mejor carta artística que ha dado nuestro país en el mundo de la ópera internacional por sus méritos demostrados en los mejores teatros del mundo y el trabajo realizado con los más grandes directores durante los ya más de cuarenta años donde ha transitado de forma triunfal y continua abarcando un repertorio increíble de obras que abarcan desde los origines del arte lírico con Claudio Monteverdi, pasando por el repertorio en que fue amo y señor insuperable de Mozart y Rossini donde destacó por su perfección técnica e interpretativa en ese repertorio que exige pureza de emisión, elegancia, respeto a la música y dominio de la técnica vocal más refinada y exquisita. Especialista en este terreno clásico quedan testimonios señeros que son ya referencia y cima en la discografía y registros videograbados que quedan como ejemplos invaluables y paradigmas en ese terreno.

Nunca se conformó el tenor en quedarse solamente en ese repertorio que le dio tantos triunfos y gloria sino que abarco nuevos senderos y horizontes distintos en la ópera italiana, francesa alemana creando personajes en la escuela Belcantística, verdiana, pucciniana, hasta algunos roles del verismo. También otra especialidad le ha valido un sólido reconocimiento como un cantante wagneriano, autor que ama desde su juventud y que siempre deseó llegar a esa música llena de dificultades que requiere profundidad y conocimiento a la par que fortaleza física y espiritual.
Habrá quien recopile todos los terrenos que ha recorrido el tenor sin olvidar su extraordinaria trayectoria como un gran interprete del Lied. Destacó siempre en ese campo de extremo rigor y pureza como uno de los más importantes intérpretes.
Como si todo esto fuera poco Araiza también es un respetado y notable maestro de canto pues reúne toda una vida de experiencia en los escenarios del mundo que transmite a sus discípulos y alumnos con apasionada entrega y amor a la cátedra y la docencia. Conocedor profundo de su arte es un pensador y un notable teórico de su arte en el que ha profundizado a fondo en el terreno filosófico y psicológico de ese mundo especializado de la estética musical.
No obstante todo ello jamás ha perdido la sencillez y bondad que lo convierten en un verdadero humanista cuya carrera ejemplar es un dechado de generosidad y entrega altruista.
El Homenaje que se le ha rendido en el Teatro del Palacio de Bellas Artes honra a la institución más importante de México en el terreno de la cultura y destaca que puede seguir siendo como por mucho tiempo lo ha sido una casa hospitalaria que recibe con cariño a uno de sus hijos más preclaros.
La larga ovación y el aplauso de un público puesto de pie totalmente entregado a tan singular y dotado artista llegó a su corazón conmoviéndolo y emocionándolo al máximo. Saludamos al querido Instituto Nacional de Bellas Artes por este gran acierto de rendir honor a quien honor merece

Tags: musica, opera

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4 Julio 2011

La violinista Consuelo Bolívar se retira de la Orquesta de Cámara de Bellas Artes.

La violinista Consuelo Bolivar se retira de la OCBA.



En el concierto ofrecido para cerrar su segunda temporada 2011 de la "ORQUESTA DE CÁMARA DE BELLAS ARTES" se rindió un homenaje a su violinista concertino principal , la maestra Consuelo Bolívar Galindo, luego de 46 de años de carrera profesional. Desde la fundación de esta agrupación musical del Instituto Nacional de Bellas Artes la maestra Bolívar ha pertenecido a el. Desde sus inicios como segundo violín, violín primero, hasta ser la primera concertino le tocó ser dirigida por todos los maestros que han hecho cargo de esta orquesta. La directora del INBA, Teresa Vicencio y el subdirector general de Bellas Artes, Sergio Ramírez Cárdenas, acompañaron a la festejada durante la ceremonia en que se le entrego un reconocimiento por su larga trayectoria. Luego de que la directora Vicencio hiciera uso de la palabra subieron al escenario de la sala principal los familiares de la maestra Consuelo, hijos y nietos, quienes le ofrendaron flores en el emotivo acto preparado para la ocasión.

Durante la celebración del concierto donde la artista tocará por última ocasión con su orquesta se tocaron las obras "Oración del torero" de Joaquín Turina, la muy poca conocida composición del musicólogo y crítico musical avecindando en México desde 1938 en que se exilió maestro Jesús Bal y Gay "Concerto Grosso" considerada por el autor como la que elegiría en caso de salvar una sola de sus obras. De Silvestre Revueltas su magistral "Ocho por radio" para concluir después del intermedio con la música del ballet "El amor brujo" de Manuel de Falla llevando como solista a la mezzosoprano Carla López Speziale. El nuevo director artístico titular de la OCBA, maestro José Luis Castillo demostró su solvencia y buena escuela destacando su pulso elegante y preciso.

Tags: musica

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29 Junio 2011

La hija del regimiento en Bellas Artes, México 2011.

De la tele al escenario: las hijas de ÓPERA PRIMA.

Por Manuel Yrízar.

El domingo y el martes participamos del rito. De la liturgia de la ópera. Es como ir a Misa los domingos y fiestas de guardar. Obligatorio. Bajo pena de pecado mortal. O venial. Según el caso.

En el Teatro-Templo Blanco y Marmóreo del Palacio de Bellas Artes. Los congregantes íbamos confesados y contritos. Puros.

“La hija del regimiento”. Ópera en dos actos de Gaetano Donizetti.

Este ciclo tenía como atractivo principal, aparte del Belcanto y la música chispeante y romántica de la obra cómica, el hecho de que en ella participarían en el papel protagónico dos sopranos triunfadoras que dieron mucho de que hablar el año pasado de 2010 cuando saltaron a la fama y se hicieron famosas por haber participado y ganado en el Show televisivo cultural, valga la contradicción, ÓPERA PRIMA Las voces del Bicentenario que nos mantuvo a los tele adictos pegados a la pantalla durante los meses en que se desarrollo este concurso de cantantes de ópera por el Canal 22. Patricia Santos y  Leticia de Altamirano.

La expectación se sentía en la sala desde el día del estreno.

Dimes y diretes en la butaquería. Luneta, anfiteatro, galería, palcos. Lleno el recinto como debe de ser. Esos murmullos y ese cuchicheo característicos de los días en que estamos ciertos que algo va a pasar. Los músicos de la orquesta tocando antes de que empiece la función. Siguen llegando los atrasados que suben presurosos la escalinata de entrada. Subir esos escalones de mármol negro y traspasar la espectacular puerta de bronce antes de que los ujieres la cierren justo en tus narices es penetrar en un espacio sagrado. Desde que los amables aunque serios porteros que te reciben con la máquina lectora de boletos que prende su luz roja y canta igual ya nada es lo mismo. Estás dentro de una ceremonia antigua y noble. Participas y comulgas ya del teatro que te saca de lo real. Lo maravilloso tiene su sede en ese lugar distinto a todos los lugares.

L'ennemi s'avance, Amis, armons-nous! (Acto 1) Cuando la orquesta afina- suele hacerlo algunas veces-entra el director concertador, el público aplaude porque tiene ganas de aplaudir y porque así se acostumbra, al igual que al músico que con batuta o sin ella, saluda al respetable público que anónimo y callado espera que esto comience. A telón bajado empieza la obertura que solo en la última función logró hacer sonar bien los temas de metales y alientos que me asustaron en la Prima por lo horrible que sonaron presagiando tal vez algún desastre pues dicen algunos que lo que mal empieza mal acaba. Ya se me olvidó, o quiero que se me olvide, lo que sucedió en esa primera representación. Ahora reseño las dos últimas, donde solo cambiaron las Divas, y Sulspicio, un sargento. Pero las Divas son las Divas y la ópera se llama LA HIJA. Todavía no aparece Marie, María, cuando con la música de la introducción vemos a unos adormilados soldados tiroleses 20 años antes de que suceda lo que sucedió. Allí aparecen dos mujeres misteriosas que dejan abandonada a su suerte a una niña que, lo sabremos después, que será adoptada por todo el regimiento como su hija. Ya la vemos aparecer después de que un soldado porta un letrero que nos indica que ya han pasado los 20 años en un segundo. Esa es parte de la mágica convención del género operático. Una morena, Patricia, y una rubia, Leticia, serán las que encarnen y den vida a esa niña huérfana: la hija del regimiento.La historia es sencilla y simpática. El libreto lleno de militares y de marchas narra una historia un tanto ingenua de amores y desamores de la muchacha y su enamorado donde se van develando los misterios de quien es esa niña abandonada. El final feliz como en estas historias cómicas culmina con obviedad.  Sainte Madone! Douce patronne! A tes genoux, Chacun te prie!

Esta historia divertida sirve al compositor italiano Gaetano Donizetti, avecindado en ese entonces en Paris, 1838, escribir y estrenar en la Opéra-Comique su ópera en 1840. Lo único importante para esta crónica es que en ella el compositor creo un personaje, Marie, que tiene una de las músicas más endiabladas y difíciles del repertorio belcantista asignadas a una soprano que salga avante del apuro. Y que en estas funciones, por azares del destino y decisión de quienes organizan, es un decir, la ópera en Bellas Artes, decidieron que estaría bien para el debut en un rol protagónico, estelar, a la ganadora de ese concurso de canto televisado: Patricia Santos. Y también por esos mismos azarosos azares se unió al elenco otra de las triunfadoras de ÓPERA PRIMA, la también soprano Leticia de Altamirano. La cosa entonces se puso buena. Rataplán, rataplán, plan, plan!  Toca aquí al cronista narrar lo que a su particular criterio sucedió. Lanzadas al ruedo con un toro bravo las novilleras Paty y Lety salieron avantes sin ser revolcadas ni corneadas. No es poca cosa. Patricia Santos tiene el don del carisma escénico. Debutar con esta ópera difícil y plagada de dificultades para cualquier cantante la obligó a subir al coso máximo de México, el mítico Teatro de Bellas Artes, donde ya sabemos que cantaron Lily Pons y María Callas, entre otras linduras, con las armas, capa y espada, de su voz y su talento. Desde que sale al escenario la soprano empieza a cantar y no sabemos si termine de hacerlo. Dos horas de belcanto le esperan. Duetos, arias, trios, más duetos, más arias, trios, concertantes, más arias. Una tras otra sin descansar. Verdadera hazaña de Sísifo. En el infierno Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio. Solo quien esta allá arriba del escenario sabe lo que es eso. Y Patricia Santos lo supo. Debemos agradecerle su entrega y compromiso. La fogosidad y el trabajo realizado. Su entrega apasionada y amorosa. Hizo de su Marie un personaje dotado de fibra y garra. Al finalizar y recibir el aplauso del público se inclino y toco el suelo del teatro de Bellas Artes. Había logrado su sueño. Lo mismo hizo Leticia de Altamirano. Su Marie estuvo vestida de su presencia cálida y rubia. Una caracterización muy suya. Con entrega y donaire salió a cumplir a cabalidad con el reto que se le presentaba. Y acometió la diabólica partitura dotando de voz y alma a su personaje. Poseedora de una bella voz bien timbrada de soprano lírica doto con todos sus recursos a esta Marie enamorada y romántica que logra concretar su ideal amoroso y al final sale avante y triunfadora.  El tenor español Antonio Gandía tuvo la suerte y el honor de participar con más pena que gloria de ser el enamorado de estas dos bellas debutantes. Los agudos sonaron a veces y no faltó el gallo que le cantó a san Pedro al final de su aria incantable. Todos los demás cantantes cumplieron como profesionales. Y el coro muy bien. José Areán dirigió con pundonor y acierto.   De la tele al escenario: las hijas de ÓPERA PRIMA.

Por Manuel Yrízar.

El domingo y el martes participamos del rito. De la liturgia de la ópera. Es como ir a Misa los domingos y fiestas de guardar. Obligatorio. Bajo pena de pecado mortal. O venial. Según el caso.

En el Teatro-Templo Blanco y Marmóreo del Palacio de Bellas Artes. Los congregantes íbamos confesados y contritos. Puros.

“La hija del regimiento”. Ópera en dos actos de Gaetano Donizetti.

Este ciclo tenía como atractivo principal, aparte del Belcanto y la música chispeante y romántica de la obra cómica, el hecho de que en ella participarían en el papel protagónico dos sopranos triunfadoras que dieron mucho de que hablar el año pasado de 2010 cuando saltaron a la fama y se hicieron famosas por haber participado y ganado en el Show televisivo cultural, valga la contradicción, ÓPERA PRIMA Las voces del Bicentenario que nos mantuvo a los tele adictos pegados a la pantalla durante los meses en que se desarrollo este concurso de cantantes de ópera por el Canal 22. Patricia Santos y  Leticia de Altamirano.

La expectación se sentía en la sala desde el día del estreno.

Dimes y diretes en la butaquería. Luneta, anfiteatro, galería, palcos. Lleno el recinto como debe de ser. Esos murmullos y ese cuchicheo característicos de los días en que estamos ciertos que algo va a pasar. Los músicos de la orquesta tocando antes de que empiece la función. Siguen llegando los atrasados que suben presurosos la escalinata de entrada. Subir esos escalones de mármol negro y traspasar la espectacular puerta de bronce antes de que los ujieres la cierren justo en tus narices es penetrar en un espacio sagrado. Desde que los amables aunque serios porteros que te reciben con la máquina lectora de boletos que prende su luz roja y canta igual ya nada es lo mismo. Estás dentro de una ceremonia antigua y noble. Participas y comulgas ya del teatro que te saca de lo real. Lo maravilloso tiene su sede en ese lugar distinto a todos los lugares.

L'ennemi s'avance, Amis, armons-nous! (Acto 1) Cuando la orquesta afina- suele hacerlo algunas veces-entra el director concertador, el público aplaude porque tiene ganas de aplaudir y porque así se acostumbra, al igual que al músico que con batuta o sin ella, saluda al respetable público que anónimo y callado espera que esto comience. A telón bajado empieza la obertura que solo en la última función logró hacer sonar bien los temas de metales y alientos que me asustaron en la Prima por lo horrible que sonaron presagiando tal vez algún desastre pues dicen algunos que lo que mal empieza mal acaba. Ya se me olvidó, o quiero que se me olvide, lo que sucedió en esa primera representación. Ahora reseño las dos últimas, donde solo cambiaron las Divas, y Sulspicio, un sargento. Pero las Divas son las Divas y la ópera se llama LA HIJA. Todavía no aparece Marie, María, cuando con la música de la introducción vemos a unos adormilados soldados tiroleses 20 años antes de que suceda lo que sucedió. Allí aparecen dos mujeres misteriosas que dejan abandonada a su suerte a una niña que, lo sabremos después, que será adoptada por todo el regimiento como su hija. Ya la vemos aparecer después de que un soldado porta un letrero que nos indica que ya han pasado los 20 años en un segundo. Esa es parte de la mágica convención del género operático. Una morena, Patricia, y una rubia, Leticia, serán las que encarnen y den vida a esa niña huérfana: la hija del regimiento.La historia es sencilla y simpática. El libreto lleno de militares y de marchas narra una historia un tanto ingenua de amores y desamores de la muchacha y su enamorado donde se van develando los misterios de quien es esa niña abandonada. El final feliz como en estas historias cómicas culmina con obviedad.  Sainte Madone! Douce patronne! A tes genoux, Chacun te prie!

Esta historia divertida sirve al compositor italiano Gaetano Donizetti, avecindado en ese entonces en Paris, 1838, escribir y estrenar en la Opéra-Comique su ópera en 1840. Lo único importante para esta crónica es que en ella el compositor creo un personaje, Marie, que tiene una de las músicas más endiabladas y difíciles del repertorio belcantista asignadas a una soprano que salga avante del apuro. Y que en estas funciones, por azares del destino y decisión de quienes organizan, es un decir, la ópera en Bellas Artes, decidieron que estaría bien para el debut en un rol protagónico, estelar, a la ganadora de ese concurso de canto televisado: Patricia Santos. Y también por esos mismos azarosos azares se unió al elenco otra de las triunfadoras de ÓPERA PRIMA, la también soprano Leticia de Altamirano. La cosa entonces se puso buena. Rataplán, rataplán, plan, plan!  Toca aquí al cronista narrar lo que a su particular criterio sucedió. Lanzadas al ruedo con un toro bravo las novilleras Paty y Lety salieron avantes sin ser revolcadas ni corneadas. No es poca cosa. Patricia Santos tiene el don del carisma escénico. Debutar con esta ópera difícil y plagada de dificultades para cualquier cantante la obligó a subir al coso máximo de México, el mítico Teatro de Bellas Artes, donde ya sabemos que cantaron Lily Pons y María Callas, entre otras linduras, con las armas, capa y espada, de su voz y su talento. Desde que sale al escenario la soprano empieza a cantar y no sabemos si termine de hacerlo. Dos horas de belcanto le esperan. Duetos, arias, trios, más duetos, más arias, trios, concertantes, más arias. Una tras otra sin descansar. Verdadera hazaña de Sísifo. En el infierno Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio. Solo quien esta allá arriba del escenario sabe lo que es eso. Y Patricia Santos lo supo. Debemos agradecerle su entrega y compromiso. La fogosidad y el trabajo realizado. Su entrega apasionada y amorosa. Hizo de su Marie un personaje dotado de fibra y garra. Al finalizar y recibir el aplauso del público se inclino y toco el suelo del teatro de Bellas Artes. Había logrado su sueño. Lo mismo hizo Leticia de Altamirano. Su Marie estuvo vestida de su presencia cálida y rubia. Una caracterización muy suya. Con entrega y donaire salió a cumplir a cabalidad con el reto que se le presentaba. Y acometió la diabólica partitura dotando de voz y alma a su personaje. Poseedora de una bella voz bien timbrada de soprano lírica doto con todos sus recursos a esta Marie enamorada y romántica que logra concretar su ideal amoroso y al final sale avante y triunfadora.  El tenor español Antonio Gandía tuvo la suerte y el honor de participar con más pena que gloria de ser el enamorado de estas dos bellas debutantes. Los agudos sonaron a veces y no faltó el gallo que le cantó a san Pedro al final de su aria incantable. Todos los demás cantantes cumplieron como profesionales. Y el coro muy bien. José Areán dirigió con pundonor y acierto.

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29 Junio 2011

La hija del regimiento en Bellas Artes. México 2011.

De la tele al escenario: las hijas de ÓPERA PRIMA.

Por Manuel Yrízar.

El domingo y el martes participamos del rito. De la liturgia de la ópera. Es como ir a Misa los domingos y fiestas de guardar. Obligatorio. Bajo pena de pecado mortal. O venial. Según el caso.

En el Teatro-Templo Blanco y Marmóreo del Palacio de Bellas Artes. Los congregantes íbamos confesados y contritos. Puros.

“La hija del regimiento”. Ópera en dos actos de Gaetano Donizetti.

Este ciclo tenía como atractivo principal, aparte del Belcantoy la música chispeante y romántica de la obra cómica, el hecho de que en ella participarían en el papel protagónico dos sopranos triunfadoras que dieron mucho de que hablar el año pasado de 2010 cuando saltaron a la fama y se hicieron famosas por haber participado y ganado en el Show televisivo cultural, valga la contradicción, ÓPERA PRIMA Las voces del Bicentenario que nos mantuvo a los tele adictos pegados a la pantalla durante los meses en que se desarrollo este concurso de cantantes de ópera por el Canal 22. Patricia Santos y Leticia de Altamirano.

La expectación se sentía en la sala desde el día del estreno.

Dimes y diretes en la butaquería. Luneta, anfiteatro, galería, palcos. Lleno el recinto como debe de ser. Esos murmullos y ese cuchicheo característicos de los días en que estamos ciertos que algo va a pasar. Los músicos de la orquesta tocando antes de que empiece la función. Siguen llegando los atrasados que suben presurosos la escalinata de entrada. Subir esos escalones de mármol negro y traspasar la espectacular puerta de bronce antes de que los ujieres la cierren justo en tus narices es penetrar en un espacio sagrado. Desde que los amables aunque serios porteros que te reciben con la máquina lectora de boletos que prende su luz roja y canta igual ya nada es lo mismo. Estás dentro de una ceremonia antigua y noble. Participas y comulgas ya del teatro que te saca de lo real. Lo maravilloso tiene su sede en ese lugar distinto a todos los lugares.

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29 Junio 2011

De la tele al escenario: las hijas de ÓPERA PRIMA 2

Tags: musica, opera

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29 Junio 2011

De la tele al escenario: las hijas de ÓPERA PRIMA. La hija del regimiento de Donizetti en Bellas Artes.

De la tele al escenario: las hijas de ÓPERA PRIMA.

Por Manuel Yrízar.

El domingo y el martes participamos del rito. De la liturgia de la ópera. Es como ir a Misa los domingos y fiestas de guardar. Obligatorio. Bajo pena de pecado mortal. O venial. Según el caso.

En el Teatro-Templo Blanco y Marmóreo del Palacio de Bellas Artes. Los congregantes íbamos confesados y contritos. Puros.

“La hija del regimiento”. Ópera en dos actos de Gaetano Donizetti.

Este ciclo tenía como atractivo principal, aparte del Belcanto y la música chispeante y romántica de la obra cómica, el hecho de que en ella participarían en el papel protagónico dos sopranos triunfadoras que dieron mucho de que hablar el año pasado de 2010 cuando saltaron a la fama y se hicieron famosas por haber participado y ganado en el Show televisivo cultural, valga la contradicción, ÓPERA PRIMA Las voces del Bicentenario que nos mantuvo a los tele adictos pegados a la pantalla durante los meses en que se desarrollo este concurso de cantantes de ópera por el Canal 22. Patricia Santos y Leticia de Altamirano.

La expectación se sentía en la sala desde el día del estreno.

Dimes y diretes en la butaquería. Luneta, anfiteatro, galería, palcos. Lleno el recinto como debe de ser. Esos murmullos y ese cuchicheo característicos de los días en que estamos ciertos que algo va a pasar. Los músicos de la orquesta tocando antes de que empiece la función. Siguen llegando los atrasados que suben presurosos la escalinata de entrada. Subir esos escalones de mármol negro y traspasar la espectacular puerta de bronce antes de que los ujieres la cierren justo en tus narices es penetrar en un espacio sagrado. Desde que los amables aunque serios porteros que te reciben con la máquina lectora de boletos que prende su luz roja y canta igual ya nada es lo mismo. Estás dentro de una ceremonia antigua y noble. Participas y comulgas ya del teatro que te saca de lo real. Lo maravilloso tiene su sede en ese lugar distinto a todos los lugares.

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Apasionado del género operático y entusiasta de su difusión y conocimiento este año de 2007 cumplo 40 de andar en este medio farandulesco pues en ese año entré a la Escuela Nacional de Música de la UNAM como oyente a las clases de canto con el maestro Enrique Jaso y desde entonces fuí hipnotizado y obnubilado por ese mundo alucinante y mágico que vuelve locos totalmente a quienes se adentran demasiado en él. Yo soy uno de ellos. Para mi bien y para mi mal la ópera a sido mi oficio, beneficio, maleficio y sacrificio. Estar dentro de un teatro en el foro, en la sala, en los pasillos, entre bambalinas y bambilones, bajando y subiendo trastos escenógraficos, prendiendo y apagando luces,escuchandocantar voces e instrumentos, es algo que a ninguna a otra cosa se parece. Es fatal. Pero no lo cambio todavía por algo mejor o peor.

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