16 • miércoles I de marzo de 1978 Uno más uno

Cantar con alma en esta época de cultura fría es un delito: Di Stefano
* Las escuelas de canto hoy sólo quieren ganar dinero y loa directores son más managers que artistas
* En nombre de la cultura, muchos seudo intelectuales sólo se aprovechan del dinero .de los gobiernos para no dar nada
* María Callas fue la última coloratura dramática, pero cantó un repertorio que estaba fuera de su voz

Guadalupe y Manuel Yrízar

Yo soy musical pero no músico. Soy por la palabra porque cantando la palabra, la máquina fonética funciona a la perfección. Afirmó el famoso tenor italiano Giuseppe Di Stefano. Y agregó:
sin embargo, "cantar con alma hoy, en este momento de cultura fría es una culpa, un delito".

Sencillo, emotivo, precisó al hablar (domina perfectamente el español), el que fuera la "pareja ideal" de María Callas señaló: En la ópera —"el espectáculo musical más completo"— es necesario "acariciar las palabras", cantar con "voz y alma, voz y teatro". La voz "es el instrumento más bello porque tiene sonido y tiene palabra".

Arrebatador, musical hasta en la plática. Di Stefano condenó a la gente que está al frente .de los institutos para jóvenes porque "sólo quieren dinero", a los maestros "que no saben nada de canto" y a los directores de orquesta "que son más managers que artistas".
El tenor, durante una entrevista que concedió a este diario, habló de su experiencia, de su escuela de canto, de María Callas, y de la situación de la ópera.
"
Yo tuve la suerte de empezar cuando los últimos grandes; directores de orquesta vivían. Con esto no quiero decir que no haya grandes directores de orquesta hoy, pero son músicos más que hombres de teatro. En ese tiempo los directores de orquesta se ocupaban de todo,,de la dirección musical y de la dirección de la escena porque uno tiene que ser músico para hacer las escenas, para acompañar a los cantantes".
La carrera artística de Di Stefano ha sido impresionante en todos los grandes teatros del mundo en donde se ha presentado.

Al evocarse inicio en la vida artística, dijo: "Cuando era muy joven tenía un amigo que estudiaba en la Universidad Católica de Milán, tenía unos cuantos, años más que yo y era un gran aficionado, de la ópera yo no sabia nada de opera. pero cantaba en la Iglesia, estudiaba en el seminario. El me inició en el canto operístico. Yo cantaba tan agudo, tenía una voz tan aguda, que nunca pensé que llegaría a ser tenor. El estaba muy seguro y me dijo que mi voz tenía un color particular, como Gigli, como Caruso; yo me reía, no lo creía. El me inició en el estudio del canto, me llevó a la Scala. hace 40.años; yo tenía 16. Sin embargo, mi primer encuentro con la ópera fue negativo un verdadero desastre; No me gustó el tenor que era uno de los más. famosos de aquel tiempo: Lauri Volpi, una voz particular, una; voz extraordinaria como registro, pero no era actor, era un hombre fatuo y en la escena no hacía el personaje, iba gritando agudos.
Fue hasta después de que tuve la oportunidad de oír a Beniamino Gigli y a Gino Vechi que roe gustó; Gigli sobre todo y Vechi por su figura muy elegante, porque nosotros los sicilianos seguimos más el teatro, la historia. Si uno canta y no se comprende una palabra, a mí no me interesa. Como los cancioneros, que cantan las canciones, hablan muy claro, acarician las palabras, así tiene que ser la ópera. Es por eso que esta escuela se va perdiendo;'Después de que los últimos grandes directores de orquesta estaban en la tradición, es decir, como Verdi, dijo a su tenor de Macbeth: "Usted tiene que seguir más al poeta que a los músicos". ¡Y cuando un Verdi dice así y habla casi contra sus intereses (pero no es así) es porque las palabras son muy importantes!, si no, podría solamente vocalizar. Si hay palabras, hay que decirlas, hay que vivir el personaje.

"Hay también un libro muy importante de Verdi que es una copia de sus cartas donde habla de lo que quiere él como director de orquesta, director de escena, músico y cantante. Al cantante le pide dicción clara, perfecta dicción y sin estudios con maestros de canto muy técnicos. Decía que si el cantante tenia el instinto debía dedicarse a su propio instinto a través de su dicción clara, y naturalmente, estudiar música. El escribió muy claro lo que quería".

ME IDENTIFICO CON PUCCINI POR MODERNO

—¿Entonces, se puede considerar que Verdi fue un maestro para Di Stefano?

—Bueno, yo había leído las cartas de Verdi cuando era muy joven, pero en ese tiempo yo ya pensaba lo mismo que Verdi escribió: que yo tenia que hacer a un personaje en la ópera.

—Esto nos lleva a preguntarle ¿con qué personajes de los que ha interpretado se ha identificado más?

—No tengo un personaje particular porque siempre el canto habla de amor, de cólera, de rabia; amor y odio son siempre los sentimientos humanos, así que en cada personaje hay un momento de alegría y un momento de tristeza.

"Naturalmente me identifico más con Puccini porque es más 'moderno, porque es verista y ahora hay una tendencia entre los músicos de considerar al verismo como una cosa deteriorada, pero no es así: el verismo es la conclusión de la ópera lírica que empieza con Monteverdi, con el hablado o declamado (recitativo) y culmina con el hablado, con Puccini, quien por ejemplo, en La Bohemia saca a la orquesta y el tenor cuando tiene que decir "Ven, dame el brazo, camina", etcétera, tiene que hablar. Así termina la época. Después vienen otros compositores modernos como Schoemberg, pero el ciclo de la ópera es el que mencioné anteriormente".
El cantante que hiciera grandes creaciones de los personajes . De Verdi, Puccini, Bellini, Donizetti y tantos otros, agregó:

"Pero naturalmente los músicos de ahora prefieren lo clásico porque es música y el cantante viene a ser un instrumento más; pero la voz es el instrumento mas bello porque tiene sonido y tiene palabra y es muy difícil en el verismo vender cantantes porque en el verismo la gente comprende más las cualidades del cantante. En el clásico es suficiente tener una voz fenomenal para encantar al público y en el verismo necesita las dos cosas: voz y alma y voz y "teatro

SOY MUSICAL POR LA PALABRA

Di Stefano fue la pareja ideal de María Callas, con quien compartió muchos de sus más grandes triunfos y experiencias, por lo que resulta imprescindible preguntarle:

—¿Qué nos puede decir de sus vivencias con la Callas?

—Es un asunto muy largo y muy interesante que no se puede tratar en dos palabras. Es muy interesante sobre todo por la escuela de canto: cómo nace un cantante, cómo se llega tan alto y cómo se puede caer tan fácilmente de esas alturas, de todos modos la Callas era una cantante extraordinaria, extremadamente instintiva, únicamente instintiva. Con un instinto musical fenomenal y con una voz prodigiosa; fue reconocida por la critica como cantante casi intelectual. No lo era. Era puro instinto. Así que cuando tuvo problema con la voz, no pudo regresar en la forma que hubiera podido hacerlo porque no tenía ninguna idea de escuela de canto, de técnica de canto. Ella misma lo decía, no es un secreto.
"Cuando nos encontramos últimamente, yo que soy musical pero no músico, soy por la palabra - porque creo que cantando la palabra la máquina fonética funciona a la perfección, yo la pude ayudar, trabajamos juntos Así, hicimos una gira de conciertos, y al terminar nuestra larga gira mundial, ya estaba cantando María como un ángel, como antes, porque usaba músculos que no había usado. María Callas fue la última coloratura de dramática, pero cantó repertorio que estaba fuera de su voz"
El cantante italiano siguió recordando:

"Yo la conocí aquí en México, la primera vez .que cantamos juntos fue aquí. Yo la conocí exactamente en Los Puritanos de Bellini, ópera de coloratura dramática, hecha para ella. Yo sabía que la Callas había cantado otras óperas como la Gioconda, Parsifal . pero se hubiera arruinado si no es que por el acaso: ante la enfermedad de una soprano italiana. Margarita Carodi, en Venecia, no hubiera cantado en lírico. Entonces cantando ¿Los Puritanos, allí, se revelo la voz fenomenal de la Callas como coloratura dramática. La voz no bailaba, era firme porque cantaba en la posición justa, exactamente su instrumento, cantando con ese instinto musical con el que ella cantaba todo.
—¿Por eso se le llegó a llamar "soprano absoluta"?
— "Naturalmente, por ese famoso instinto musical y por sus posibilidades vocales,, que eran únicas. Pero el repertorio no puede cambiar al instrumento: un violín nace violín y muere violín, un cello es cello y no puede tocar la parte de un violín sino en detrimento de algo, de sus cuerdas, de algo, y así pasa con el cantante. Un cantante es lírico o dramático y por la salud de su voz tiene que cantar el repertorio justo. María, por sus facultades enormes, por esa voz fantástica, pudo cantar todo, pero en detrimento de su órgano y por ello tuvo una crisis de la que no había salido.
"Cuando nos encontramos, yo le dije: María, tu tienes que cantar otra vez coloratura, cantando coloratura, todo el cuerpo trabaja, no trabaja sólo la garganta, sino todos los músculos'. Empezamos muy flojo porque solamente cantamos a dueto en Hamburgo, pero los conciertos pasaban; cantó un aria, otra aria y llegó hasta cantar un concierto sola en Estados Unidos. Esto fue un milagro. Al fin cantamos un último concierto en Japón, en 1974, y yo aseguro que si Callas hubiera trabajado un poco más hubiera vuelto a ser no la Callas de ¿os Puritanos en México, no, pero hubiera deleitado por muchos años más a su público que en la gira mundial le tributó triunfos enormes más de cariño que artísticos.
"Después nos contrataron para la Tosca, esto hubiera sido fantástico, pero ella ya andaba muy débil, tomaba muchas píldoras para dormir. A veces hay personas que son victimas de su propio destino, un destino enorme. A María le gustaba tener una familia, un niño, pero su destino era otro. Era introvertida, muy introvertida, así que cada vez que tenía que cantar era un choque, a eso se debe el montón de escándalos, porque ella no quería cantar. Era un esfuerzo muy grande para ella, de introvertida, volverse extrovertida. Un cantante al estar en escena está desnudo, tiene que enseñar a todo el mundo lo que le pasa por dentro del alma"

— ¿Y que le significó su muerte?
Di Stefano enmudece por unos momentos, le es difícil expresar sus sentimientos.

"Es el fin de muchas cosas, de una época sobre .todo...'y... también la infelicidad de no haber podido ayudar más... porque era de un carácter posesivo muy fuerte. Estuvimos aquí en México... era una mujer extraordinaria... entonces... muchas complicaciones, muchas cosas. Yo la quería ayudar y la podía ayudar, pero cuando la gente es muy posesiva no se puede. Yo he nacido para trabajar, para cantar, y no para irme a Acapulco toda la vida, y ella no comprendió que el trabajo era la vida...".
Después de unos segundos de silencio, le preguntamos:
Cambiando de tema ¿qué obstáculos se le presentaron en su carrera artística?

EN SU PECHO UNA MEDALLA DE TOSCANINI

"Nunca tuve obstáculos, desde que abrí la boca me quisieron en todos los grandes teatros. Por ejemplo, aquí tengo... (Di Stefano se saca unas medallas de oro) a Toscanini (dice mostrando la medalla que le obsequiara dedicada a él el gran director) y no hay honor más grande para un cantante, y a la Virgen de Guadalupe que me obsequió un estudiante mexicano. Sin ser muy religioso tengo mucho respeto por la religión.

Di Stefano se refirió también a la situación .actual de la ópera:
"Desgraciadamente, los teatros italianos, alemanes y los teatros de ópera en general están en .manos de gente que quiere sacar partido y no quiere dar. Yo enseñé canto un año en la Scala de Milán, pero con la desaparición de personales como Tullo Serafín, de Sábata, que conocían la tradición del canto y que no daban consejos porque a veces uno pierde el camino, desaparecida esta gente, cada "pequeño maestro de piano" se volvía maestro de canto, haciendo víctimas, jugando con el destino de los jóvenes cantantes. .
"Y yo cuando enseñé me di perfecta cuenta que el maestro de canto no existe; existe el alumno que ha nacido para cantar y que se puede educar, al que se puede dar consejos. Naturalmente esto va en contra de estos 'pequeños maestros', hay gente que enseña canto que no tiene ninguna .idea del, canto los resultados son que las voces dramáticas no existen más porque se ha perdido el trabajo de los músculos, y la voz, en lugar de volverse más grande, se vuelve más chica.
-¿Esto tendría también repercusión en la crisis actual de la ópera?
- "Cierto, la crisis verdadera no es del público, es de las voces, porque los directores de ópera no tienen las voces justas para el repertorio justo. Por ejemplo, ahora han puesto el Otelo con Plácido Domingo, un gran cantante, pero que no tiene... es un púgil de peso medio y tiene el trabajo de un peso completo. Cantando como cantan, la voz se vuelve chica y los teatros no tienen ya voces dramáticas. ¡Qué alguien me diga el nombre de un tenor dramático! No existen. No hay un tenor verdaderamente dramático ¿porqué?, ¡falta de técnica!

" "
No hay crisis en los, públicos, al contrario, con el socialismo, con esta política que hacen con el- trabajo para todos, el público se puede permitir ir al teatro, ir a la Scala. La crisis es solamente de calidad de voces. No hay futuro para los cantantes por esta gente que está al frente de los institutos para jóvenes y que sólo busca dinero, convirtiendo la .enseñanza en un verdadero delito.

Giuseppe Di Stefano,
el famoso tenor italiano.

Sólo quieren cobrar, son gente que sólo se mete dinero en el bolsillo y no hace nada por los jóvenes.

Ante este panorama ¿qué le aconsejaría entonces a un joven cantante que empieza? :
"No es a los cantantes a quienes yo debería aconsejar, sino a los directores de orquesta,'porque conocen la voz, la técnica vocal y es el maestro el que tiene que decir a los cantantes lo que quiere, el maestro que tiene que conocer la voz y entonces, durante la función, allá donde el cantante se forma en la escena, corregir todas las veces que éste no cante técnicamente justo.
Así que el curso de canto que yo tendría que dar sería a los directores orquesta, los directores de orquesta de hoy son más managers que artistas. Son "dinámicos".

LA CRISIS NO ESTA EN EL CANTO SINO EN EL DIRECTOR

"Otra cosa muy negativa es el director de escena, esta profesión que ha nacido en los últimos años y en la que se vuelven estrellas, ambiciosos, fuera de la tradición; sólo buscan lucirse ellos mismos. Sin conocer la técnica vocal no pueden enseñar a un artista a caminar o a actuar, es necesario que el cantante cante justo para moverse naturalmente. Algo muy cierto, dijo un director de orquesta de/ Metropolitan: "No tenemos tenores dramáticos, tenemos tenores que quieren mucho dinero".
"La crisis no está en el canto sino en el director de orquesta que así como conoce los instrumentos, debe conocer la voz humana. Aquí en México tenemos la fortuna de tener gente joven como Enrique Bátiz, que desde que me vio me dijo: "Te voy a traer para un curso de canto". Después de los viejos grandes directores que murieron hubo una generación muy negativa, pero yo espero, hay, muchas señales de jóvenes directores que les gusta también el teatro, que comprenden que la ópera no es solamente música sino también teatro.
"Por ejemplo, en Alemania, en donde todo es 'cultura', un cantante que a mí me aburre, es un cantante que los críticos adoran: Dietrich Fischer Diskeau. Es un barítono de música clásica, contrario al canto, es pura cultura fría, pura técnica sin alma, pero para mí la técnica sola no es justa, falta el alma. Pero parece que el cantar con alma hoy, en este momento de tal 'cultura' es una culpa, un delito.
—¿Cuál es entonces para usted el papel de la ópera en este momento? Hay gente que la acusa de romántica, de obsoleta.
"El papel de la ópera, que reúne baile, música, canto y actuación, es el de ser el espectáculo más completo en el campo de la música, y claro que actualmente la ópera es más difícil de cantar que cantar Extraños en la noche... todo mundo puede cantar eso pero cantar Una furtiva lágrima... no todo mundo podría. Así que la gente prefiere canciones porque es más fácil vender una canción que vender un espectáculo del canto, de la ópera.
"Pero una ópera que se da en el teatro, para mí no tiene una función cultural, es un espectáculo. Si uno la quiere comprender más, gozar la obra, puede comprar discos y escucharla tranquilamente en su cuarto. No es el momento de la actuación el que es cultura,, es como una corrida: en el momento de verla en vivo, muchas veces se tiene más entusiasmo que cuando se le ve en el cine, pero esto no es cultura; es una emoción a veces epidérmica, Esperan la sangre así como esperan el agudo en la ópera, pero esto no es cultura, es espectáculo. Ahora no me hablen de cultura en los teatros, la cultura, si quieren de verdad hacer cultura, se puede hacer con los discos en su casa, tranquilamente, y aprender así más de toda obra.
"El teatro no es cultura, es espectáculo. Toda la gente mediocre, estos seudo intelectuales se aprovechan de un partido, de una política para infiltrarse en el teatro y hacerse de dinero. Los críticos escriben: "Todos los espectáculos son maravillosos" y todos están de acuerdo: desde el jefe del teatro, al crítico y la gente que quiere sacar partido. Los maquinistas (tramoya) no, la gente que trabaja en el teatro se acuerda de las cosas buenas ¿por qué? Porque ellos hacen un trabajo y no están influidos por los seudo intelectuales. Ellos hacen el teatro por la pasión y es la gente que dice la verdad".
—Partiendo de todo lo que hemos platicado, de cómo están las condiciones, para usted ¿cuál sería el futuro de la ópera?
—"Esto no lo puedo decir, como dijeres un espectáculo completo, maravilloso".
— "¿Por qué estoy en México? Pensé mucho la situación. Yo vine porque aquí me quieren mucho y porque México es un país musical. Voy a trabajar aquí. ¿Cuánto tiempo?, no sé, eso se va a decidir después, estamos en pláticas. Voy a cantar una opereta en el verano, dos o tres meses, se trata de El país de la sonrisa de Franz Lehar. Además quiero hacer dos compañías, de manera que se traigan cantantes de otros países, y a la vez se dé oportunidad a los jóvenes que quieran cantar también bajo mi escuela. Voy a escuchar cantantes mexicanos, sí, tomar los más mexicanos posibles. Por eso estoy aquí".