LOS OCHENTAS y LOS NOVENTAS:
¡ AQUELLOS AÑOS ¡
En 1980 me hice cargo de la producción y dirección de los programas musicales clásicos del Canal 11, principalmente de las funciones de ópera. Ya me le había
“ pegado “ a don Sergio Gómez acompañándolo de “ metiche “ en las grabaciones. De él recibí la oportunidad de grabar mi primer título: Encuentro en el Ocaso del compositor mexicano Daniel Catán en el teatro de la Ciudad el 2 de agosto de 1980. Este hecho me dió , desde ese momento , la posibilidad de establecer una relación más directa con todas las personalidades disímbolas que forman parte del mundo de la farándula. En casa del maestro Catán conocí tambien al libretista, el poeta Carlos Montemayor a quienes entrevistamos sobre la génesis del poema a su concepto dramático musical. Desde entonces hasta la actualidad mi vida se vinculó directamente a este mundo fascinante. He tenido la fortuna de participar en todas las temporadas y adentrarme a fondo en la vida operática de México. Por esa razón, siendo el tema que ocupa al libro la ópera mexicana, quisiera centrar este capítulo en aquellas que tuve la oportunidad de grabar en sus estrenos mundiales. Crónica. Testimonio. Recuerdo impercedero.
En 1982 se estrenó La g”uera de Carlos Jimenez Mabarak. Invitado al programa para comentar sobre su ópera el compositor fue entrevistado por
“ El no poder presentar óperas con frecuencia se suple con la televisión.Es aprovechar muy bien el medio. Hace treinta años cuando empezó la TV se hicieron óperas especialmente escritas par ella.Yo escribí una para radio. Tenía 20 años. Se llamaba “ Erigona” y la titulé Monodrama radiofónico.No tuvo el menor eco, a pesar ser estrenada por Silvestre Revueltas, en la sala Ponce, con una orquestita del Conservatorio. No recuerdo si la rompí o la dejé no se donde.
Cuando compuse Misa de seis quería hacer una ópera mexicana, impresionado por lo que habí hecho Britten en Inglaterra con una pequeña orquesta y pocos cantantes. Yo hice una ópera mexicana en su totalidad. Pensaba que la vieran personas del pueblo, gente sencilla, desprevenida, sin educación musical. Los personajes son todos populares. El lenguaje empleado es muy avanzado, dodecafónico. Lo empleo para modelar la melodia a la manera como habla, como se expresa el pueblo. Yo copie el habla popular remedándola, imitando como habla la gente de Tepito, con su “ cantadito” tan especial. Sin hacerme caso se puso en Bellas Artes ante un publico que asiste a las temporadas oficiales, que van a oir Traviata. Y así la juzgaron. Criticaron no lo que estaban viendo y oyendo sino aquello que ellos querían que fuera. Eso no se vale. No hay congruencia. Gente sin ninguna “ educación”, estoy segurísimo, la hubiera entendido mejor. El pueblo mexicano es muy sensible a la música pero no ha sido convenientemente guiado. La crítica me trato muy mal.
Cuando me encargaron otra ópera me dije: “Ahora voy a hacer una ópera muy tradicional para el público que va a Bellas Artes.” Una ópera muy mexicana, de México y para México. En La g{uera empleo el lenguaje de todos los días de la buena música tonal. Me permití bastantes invenciones armónicas, politonías, y una gran riqueza de enlaces durante el transcurso de la obra. La construcción esta muy pensada para resolver la cuestión de lo que llamo escenografía musical, el ambiente que envuelve las escenas. Hago música mexicana sin comillas, auténtica.” ( 12 )
He transcrito las palabras del maestro, del video que conservo en mi videoteca personal; algunos amigos la llaman, no sin razón y con maliciosa ironía, TU EGOTECA, pues he tenido la obseción de conservar el registro de todas las óperas en las que he participado: ópera que salía al aire, ópera que grababa. Claro que mis grabaciones se encuentran en los formatos caseros tradicionales, Betamax, VHS, pero han servido, eso espero, para preservar de alguna manera el testimonio histórico de la vida musical operática en nuestro país, labor de un fanático que ha tenido la utilidad de poder transmitir nuevamente dicho material, transferido a formato profesional, en la serie ya mencionada, Cien años de ópera en México, que, con la conducción de Eduardo Lizalde, transmitió 225 programas por Canal 22 con los más grandes cantantes nacionales e internacionales que se han presentado en nuestro país. Creo que estos registros constituyen un patrimonio digno de ser conservado para las que las generaciones futuras conozcan lo bueno y lo malo que sucedía en este tiempo.
Regresando a los estrenos: en 1989, siete años despues de la de Jimenez Mabarak, los estrenos de óperas mexicanas no suelen ser frecuentes. Se llevó a escena Aura de Mario Lavista basada en la novela del mismo nombre del escritor Carlos Fuentes. Esto nos dijo el compositor:
“ Yo pense en un principio que era practicamente imposible hacer una ópera basandome en una obra estrictamente literaria. Sin embargo en las relecturas que hice de este hermosísimo cuento me sentí muy atraido, no solamente por la la extraña historia de amor entre la vieja Consuelo Llorente y el joven historiador Felipe Montero, sino tambien por la atmósfera que priva en esa casa; y me pareció que valdría la pena intentar no solamente escuchar a los personajes, Consuelo-Aura y Montero- Llorente hablar, sino escucharlos cantando. A mi me parece que la música es una de las artes más seductoras, y creo que pense, en ese momento, que la seducción, que esta presente en todo ese desarrollo amoroso, podría ser dado en términos estrictamente musicales. La vocalidad aquí no es tan importante como lo sería en una ópera italiana de Puccini o de Verdi, a quienes tanto admiro. La historia, la psicología de los personajes, está dada en la orquesta. Mi intención fue tratar de crear una burbuja musical dentro de la cual los personajes cantan, esta burbuja sonora los tiene que envolver constantemente durante el desarrollo de toda la ópera.” (13)
En 1991 se estrena en el Teatro de la Ciudad La Sunamita de la compositora Marcela Rodriguez. Entrevistada por
“ Pienso que la ópera es el genero más difícil dentro de la composición musical. La dificultad más grande es ese Matrimonio entre el teatro y la música. Yo tuve el atrevimiento de hacerlo porque tengo mucho tiempo de trabajar en teatro. Esto me orilló a lanzarme a a escribir una ópera. Es como un aventura. Uno no sabe nunca lo que va a pasar.
Me base mucho en la psicología de los personajes, en cómo cantarían , pensaba en cómo darles vida musicalmente. A veces me sentía, más que compositora, como directora de teatro. No me quise plantear un estilo desde el principio, simplemente me propuse basarme en la psicología de los personajes y curiosamente se empezó a dar un minimalismo natural. Los personajes son viejos, obsesivos, repetitivos. Estas obseciones, la sirvienta harta de barrer siempre, la Juliana obsesionada porque la herencia no se le fuera de las manos, Don Fernando, el viejo libinoso que se casa co la joven Lucía, el doctor, el cura y así todos los personajes, me llevaron a la forma minimalista de modo natural.” (14 )
Ese mismo año de 1991 Daniel Catán estrena su segundo título: “La hija de Rappaccini” basada en la obra teatral del poeta Octavio Paz. Esto escribió el compositor mexicano sobre su obra:
“ Desde la primera lectura quede convencido de que La hija de Rappaccini de Octavio Paz, podría ser una magnífica ópera. El amor como punto único, fragil, fugaz, interminable, en donde la vida y la muerte se abrazan paraintercambiarse sus secretos; el único instante en donde el tiempo se detiene y el ser humano toca la inmortalidad; este es para mi el corazón de la obra y lo que me atrajo irresistiblemente a ella. Porque si bien se mira, esa visión es la esencia misma de la música. El oído es el sentido privilegiado de la intimidad y las formas musicales las que mejor se entrelazan con el deseo.” ( 15)
En 1995 Federico Ibarra estrena en Bellas Artes Alicia basada en la obra Alicia en el pais de las maravillas y A traves del espejo de Lewis Caroll. Se grabó para Multivisión y la producción fue de Sergio Gómez y Manuel Yrízar. Posteriormente se volvió a presentar en Bellas Artes en el 2001 y fué grabado por el Canal 22.
El compositor dijo en entrevista para Multivisión:
“ En 1991 esta ópera ganó un premio en España y por eso mismo creí que iba a ser inmediatamente representada, pero han tenido que pasar cuatro años para que la podamos ver todos. Eso me incluye a mi tambien. Realmente la manera en que fue aceptada en Bellas Artes ha sido una gran sorpresa para mi ya que se trata de una obra contemporanea. A pesar de ser hecha sobre un cuento clásico no es de ninguna manera facil ya que intento crear un clima teatral dentro de esta obra que puede ser muy diferente a las óperas tradicionales. Pero la respuesta ha sido increible y realmente estoy muy satisfecho. Esta ópera es un producto netamente mexicano. El compositor, el dramaturgo, todos los cantantes, talentos jovenes de este país, todo el equipo de producción, el director musical, el de escena, todos son mexicanos. Me siento muy orgulloso de que todos ellos hayan colaborado para que este proyecto sea una realidad.” ( 16 )
En la reposición de la obra, en el 2001, agregó, en entrevista realizada para Canal 22 por Manuel Yrízar, lo siguiente:
“ El problema a resolver en mi ópera fue extraordinariamente complicado: como iba yo a transportar a toda una serie de personajes a un mundo irreal, fantástico, ¿ Qué música deberían tener ?. Entonces las conclusiones a las que llego, si se me permite decirlo, es que Alicia es una ÓPERA-BALLET, no en el sentido de que todo se deba danzar, sino en el de que hay muchos recursos danzables. Esto nos permite tener una base rítmica muy fuerte que la gente, el auditor, inmediatamente empieza a entender y por otro lado tambien los cantantes se ven obligados a seguir una estructura rítmica.” ( 17 )
En el año de 1992 la directora de Canal 11, Alejandra Lajous, decide dejar de grabar las producciones de ópera. Todo el personal de la emisora debimos sujetarnos al regimen de retiro voluntario. No será hasta la creación de Televisión Metropolitana S.A. de C.V.,Canal 22, a petición de los intelectuales mexicanos realizada al presidente Salinas, cuando vuelve a retomarse el objetivo de conservar y transmitir la memoria lírica. Las grabaciones se reanudan en 1995 en la nueva televisora cultural.
Luis Jaime Cortes estrena en el Teatro de las Artes en 1998 La tentación de San Antonio inspirada en Flaubert y dirigida por Luis Berber.
Al año siguiente Juan Trigos representa en el teatro Helénico bajo su propia dirección musical De cachetito raspado con un texto de su padre de mismo nombre y apellido, Juan Trigos.
En 1999 se repone la única ópera compuesta por Carlos Chavez The Visitors ( Los visitantes ) en su versión revisada y definitiva. Aunque no constituyo su puesta en escena un estreno absoluto practicamente lo fue. Tambien se realiza su grabación de audio en CD.
En el año 2002 se reponen en versiones abreviadas y en concierto las óperas Anita e Ildegonda de Melesio Morales.
GRABACIONES DE ÓPERAS
MEXICANAS EN DISCO.
Merece la pena dedicarle un breve apartado el esfuerzo realizado por un grupo de entusiastas ingenieros de audio para grabar música mexicana, incluyendo por supuesto la ópera, y así introducir en el mercado nuevos e interesantes titulos en el terreno de lo clásico. Debe destacarse la labor de profesionistas el ingeniero Humberto Terán Calderón que se ha especializado en este trabajo y quien es además el titular de la cabina de grabación del Instituto Nacional de Bellas Artes. Su trabajo lo ha llevado incluso a ser nominado en dos ocasiones al prestigiado premio Grammy. Tambien destacan en este campo Xavier Villalpando, Jorge Lazzeri, Gerardo Macín, Valeria Palomino y Ricardo Miranda entre otros quienes están realizando una importante labor en la discografía clásica de México.
En una lista anexa destacamos las grabaciones existentes en el tema que nos ocupa.
A MANERA DE CONCLUSIÓN
ENTRANDO A UN NUEVO MILENIO.
Dificil y complejo el mundo de la ópera en México está lleno de altibajos y contrastes como la vida misma. Hemos tratado de dar solo un panorama a vuelo de pájaro de un aspecto a veces ignorado : su difusión a traves de los medios llamados de comunicación masiva. Ellos guardan la memoria de lo acontecido en imágenes, sonido y movimiento.
Lo efimero de la experiencia de las funciones de ópera en el teatro es única e irrepetible, siempre diferente, siempre distinta. Queda solo en el alma de quienes estuvieron allí. A algunos llega a cambiarles, a transformarles la vida. Tratar de apresar eso efimero, como el poeta que trata de capturar, detener, el instante mágico en el que vuela la poesía, lo indecible, es labor imposible. Sin embargo, lograr detener voces e imágenes, poder volver a ver a esos artistas en vivo nuevamente, deformados o sublimados en pálido reflejo, creemos, ya es algo.
Condenados a no morir totalmente y a volver a cantar , a actuar , a sufrir , a gozar y a morir sin dejar de cantar jamás, los artistas nos dejan su ser, volátil y frágil, construido de sueño y nostalgia. Solo eso queda de “ El Espectáculo sín Límites”.

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