Por vivir en "Quinto patio" desprecias mis besos... Verismo a la mexicana.
Por Manuel Yrízar.
La última propuesta de la CNO (Compañía Nacional de Ópera) que ahora "nombran" Ópera de Bellas Artes comandada por su director Alonso Escalante Mendiola, quien cumple ya un año en el encargo, consistió en la puesta en escena de la dupla verista por antonomasia "Cavalleria rusticana" de Mascagni y "Payasos" de Leoncavallo presentada en el Teatro Iris este mes de diciembre en cuatro funciones. Nosotros asistimos a la tercera el martes 15.
Advertidos de que lo mejor era llegar a pie por el Metro muy temprano llegamos a la calle de Donceles. A un doncel saludamos que esperaba a sus amigos también núbiles donceles. Ambiente de afición deseosa de diversión. La escasez del producto operático lo hace atractivo y valioso. Campamentos enfrente de la cámara de diputados local cierran el acceso de los autos al recinto teatral. Pero nada impide el jolgorio gozoso de quienes nos saludábamos dispuestos a ponderar la función verista tan popular. De jóvenes estudiantes de canto fuimos coristas en la "Cavalleria..." hace ya exactamente 40 años. De memoria sabemos música y parlamentos.
Decepcionante fue esta "Rústica nobleza".
Con un tenor visiblemente (o audiblemente) lastimado, dañado vocalmente por no sabemos que razones técnicas o de enfermedad, el titular del rol de Turiddu, el tenor Alfredo Portilla, espantó al respetable con una "Siciliana" atroz, desafinada, despiadadamente masacrada. Lejana y horrible sonaba la voz mientras en la oscuridad Santuzza, interpretada por la soprano Violeta Dávalos, lamentaba con sollozos profundos y gimientes, ya no sabemos si su infidelidad a su persona o al canto. El coro salió amontonado a desgañitar sus partes. La orquesta pifiaba tratando de seguir una batuta incierta de tiempos inclementes por su lentitud o inexactitud. Mamá Lucia atendía su changarro. El carretonero Alfio, cantado por Carlos Almaguer, sobrado de voz, llegaba con caballos cagones feliz de ser amado. No lo era tanto. Inútil resultaría hacer aquí la crónica de esta fea y fallida puesta oscura y siniestra. No tan mal como el Turiddu pero sin brillo propicio deambularon estos tristes remedos de sicilianos. Hasta extrañamos a Gurrola. ¡Que ya es decir¡
Mejoró la puesta de "Payasos" cuando menos en cuanto al ritmo de la acción, más dinámica, la participación de comparsas y cirqueros auténticos, saltimbanquis, atletas, maromeros, arlequines, y fauna usual. Mucho mejor el desempeño vocal e histriónico de los protagonistas. Bien en lo general todos. José Luis Duval profesional y consistente, emotivo y creador de un Payaso creíble y emotivo. Buen debut de Enivia Mendoza con una Nedda sensual y fuerte, personaje conmovedor y entrañable. Entregada y emocional, Enivia es de las cantantes mexicanas que debemos seguir de cerca. Mejoró mucho Carlos Almaguer demostrando que también puede cantar con oficio y estilo. Su Tonio fue excelente y su Prólogo de lo mejor de la noche. Muy bien los debutantes Gerardo Reynoso en su Beppe y Arlequín, bien cantado, y el barítono Ricardo López que hizo dúo con envía en esos amantes apasionados y lujuriosos. Mucho disfrute del trabajo con los títeres que lucen en esta puesta de César Piña que suele hacer casi siempre un trabajo decente con escasez de recursos. Desiguales sus propuestas esta vez.
Así concluye este año más lleno de carencias que de logros. La actual administración de bellas artes en lo que a Ópera se refiere se encuentra sumido en un barranco insalvable del que dudamos muchísimo pueda salir. El año próximo viene lleno de dudas. ¿Será igual, mejor o peor? No lo sabemos. No es la comunicación lo que caracterice a estos cómicos de la legua trashumantes y perdidos.

Señor Yrizar:
Para los que vivimos lejos de la capital y que añoramos disfrutar una función de la Compañía Nacional de Ópera, resulta conflictivo saber que ya no se hace buena ópera por aquellas tierras, seguimos en el pasado inmediato la prescencia de Netrebko, Villazon, aquellas austeras pero audaces Aidas, sus apreciaciones de estas ahora fallidas puestas nos alejan aun mas, debe saberlo, generan desaliento, y no es un reclamo es solo un llamado a su honestidad, ojalá y su pluma sea verdadera porque son los referentes que tenemos para tener un pretexto y optar por quedarnos solamente con las puestas tan buenas y propositivas que se estan realizando en Monterrey.
Saludos.
mycnuacan es unasiuda ermosa pero ay mucna biolensia tengo que noboy 18 anos mis yjos quieren yr
Sr Yrizar:
Que no acostumbra retroalimentar su foro de discusión?. Para no estar como imbécil aqui escribiendo.